Doctor César Milstein (1927) – Premio “Nobel” de Física.

“En esta vida, unos nacen para hacer diamantes o rubíes.

Otros para hacer modestas ágatas.”

Rubén Azocar, chileno.

César Milstein nació en Bahía Blanca, el 8 de octubre de 1927 y vivió allí hasta los diecisiete años porque en 1945 comenzó los estudios en la Universidad de Buenos Aires.

En 1956 terminó la carrera de Doctorado en Química, y recibió un premio especial otorgado por la Sociedad Bioquímica Argentina.  Al año siguiente, se presentó en el concurso para investigadores en el Instituto Nacional de Microbiología Carlos Malbrán, ingresó y luego de obtener una beca se trasladó a Cambridge –Inglaterra- para iniciar experiencias en el destacado “Medical Center Research”, donde ya trabajaba Frederick Sanger y fue su director de investigaciones.  La excelencia de ese equipo científico era reconocida en todos los continentes y Sanger, catorce años después recibió el Premio Nobel de Física.  Terminada esa etapa, el doctor Milstein volvió a su país natal y fue nombrado jefe –prácticamente organizador- del recién creado Departamento de Biología Molecular del Instituto Malbrán pero como suele suceder en este extremo sur de América, se produjo el movimiento militar que derrocó al presidente Dr. Arturo Frondizi y también ese Instituto fue intervenido; cesaron en sus funciones personas de relevancia y se generaron crecientes dificultades en el trabajo que Milstein estaba impulsando.  Prefirió volver a cruzar el Océano Atlántico, en 1964 y estaba trabajando en el Medical Research Council de Cambrigde.   Con perseverancia y tras sucesivas investigaciones Milstein con Köhler, lograron configurar en el bienio 1973-75, “los llamados anticuerpos monoclonales” de máxima pureza y por ello de mayor eficacia en la detección -diagnóstico- y curación de enfermedades.  En 1983, tuvo la responsabilidad de ser jefe y director de la División Química de Proteínas y Ácidos Nucleicos de aquella prestigiosa universidad inglesa y al año siguiente, junto a Köhler recibieron el Premio Nobel por la importancia de tales desarrollos de los “anticuerpos monoclonales”.

Estuvo en la Argentina, en 1987 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Bahía Blanca y le otorgaron el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional del Sur.  Para seguir avanzando en sus investigaciones, necesitó seguir viviendo en otro continente