Frida Khalo (1907-1954)

 

 

En Coyacán, el 7 de julio de 1907 nació Frida Magdalena del Carmen Khalo y Calderón hija de una mestiza mexicana y de un fotógrafo europeo, aunque equivocadamente se ha anotado el seis de julio.  Distintos medios informan que su padre era un judío austriaco o húngaro o alemán…

Frida era una niña delgada y propensa a contraer enfermedades. A los seis años debido a la poliomielitis soportó una parálisis en la pierna derecha.  Tenía quince años cuando asistía a la Escuela Preparatoria Nacional donde “con un grupo de hombres se dedicaba a hacer travesuras”.  Allí conoció a Diego Rivera que estaba pintando un mural, era veintiún años mayor que ella y estaba divorciado por segunda vez. Ambos luchaban por sus ideales comunistas y generaron una entrañable amistad.

 

Autorretrato.

El 17 de septiembre de 1925, Frida viajaba con su amigo Alejandro Gómez y chocaron con un tranvía.  Él sufrió algunas heridas leves pero ella tuvo que permanecer en cama porque tuvo fractura de costillas, pelvis, columna y se le dislocó el hombro.

Han reiterado que el 17 de octubre de 1925 le dieron el alta pero como hasta entonces sólo podía leer, decidió dedicarse a pintar y le armaron un caballete especialmente diseñado. Tal era su entusiasmo, que en 1926 trabajaba hasta que el cansancio imponía una pausa.  Al recuperar su capacidad para trasladarse debió usar ajustados corsés.  El 21 de agosto de 1929, Diego y Frida se casaron.

En 1934 le amputaron varios dedos en el pie derecho, expuso en Nueva York y en 1938 en París.  Sorprendió al llegar a una exposición sobre una camilla.  Al enterarse de la relación amorosa entre su hermana Cristina y Diego, en 1940 decidió separarse.

En algunas fotografías aparecía con vestuario masculino (traje con chaleco, camisa y corbata); jugaba al fútbol y practicaba box, natación y lucha. Tras comprobar que su marido Diego Rivera tenía relaciones íntimas con su hermana Cristina, acentuó sus actitudes transgresoras.  Era bisexual y se ha reiterado que tanto podía vincularse con León Trotsky como con Paulette Goddar, Emmy Lou Packard, o María Félix o Dolores del Río…

Frida desde 1942 se dedicó a la docencia. En 1944 pintó un autorretrato titulado “La columna rota” donde reflejó su sufrimiento por tantas limitaciones físicas.

En 1948 fue readmitida en el Partido Comunista.

Soportó treinta y dos operaciones quirúrgicas y en algunos cuadros, se advierte su angustia por los fracasos en sucesivos intentos de maternidad.

Vivió en su casi legendaria Casa Azul de San Ángel y un día, llegó hasta ese lugar una adolescente con deficiencia mental con el propósito de lograr una relación sexual.  Ante la insistencia, Frida la golpeó con su muleta para que se retirara y la joven cayó muerta a sus pies.

Como consecuencia de una gangrena en la pierna derecha, en 1953 le amputaron hasta la rodilla y entonces necesitó escribir: “Pies para que los quiero si tengo alas para volar”.  Aunque sentía impulsos suicidas, con admirable voluntad siguió desplazándose con muletas.  Dicen que fue adicta al alcohol, a las drogas y al tabaco.  Ocho días antes de ser internada había escrito Viva la vida sobre una rodaja de sandía, en una naturaleza muerta que luego se expuso en su tierra natal.

Frida Khalo falleció el 13 de julio de 1954 como consecuencia de una pulmonía aguda pero como no hicieron autopsia, tras la cremación quedó la duda acerca del posible suicidio.

En las últimas décadas del siglo veinte, se filmaron tres películas sobre su vida y sus obras.

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Lecturas y síntesis: Nidia Orbea Álvarez de Fontanini.