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25-10-1938: instante final de Alfonsina Storni.

25-10-1938: instante final de Alfonsina Storni.

De su legado.

Himno a los pájaros:

El maestro.

Alfonsina Storni nació en 1892, en Suiza.  Trasladada su familia a la república Argentina, vivió su niñez en las provincias de San Juan y Santa Fe.

Títulos de algunas de sus obras editadas:

  • 1916 : La inquietud del rosal.
  • 1918: El dulce daño.
  • 1919: Irremediablemente.
  • 1920: Languidez.
  • 1925: Ocre.
  • 1934: Mundo de siete pozos.
  • 1938: Mascarilla y trébol.

Residente en Mar del Plata, el 25 de octubre de 1968 decidió acercarse al mar para vivir sus últimos instantes.

Ese año, como homenaje publicaron sus poesías inéditas.  Luego, allí construyeron un monumento que evoca a la talentosa poetisa y es oportuno destacar, que su hijo Alejandro Storni en sucesivas entrevistas expresó que había sido una admirable madre.

De su legado…

Aquí, la reiteración de algunos poemas.

Himno a los pájaros:

Dios te guarde, pajarillo

Flor del bosque, pluma de oro,

Nadie mate tus pichones,

Nadie toque tu tesoro.

La tormenta no te asuste

En las noches despiadadas,

El viento no te castigue,

No te maten las heladas.

El cazador no te encuentre

Cuando te busque en la selva,

La sombra por defenderte,

En sus pliegues te envuelva.

Vuela por los aires,

Canta siempre entre las ramas,

Picotea en los jardines,

Cuelga el nido en las retamas.

Dios te guarde, pajarillo,

Flor del bosque, plumas de oro,

Nadie mate tus pichones,

Nadie toque tu tesoro.

El maestro

A mi inteligente y noble directora,

Señorita María Margarita Gervasoni.

Maestro que del lodo hasta la cumbre

Levantas la plebe embrutecida

Para cantar lo heroico de tu vida

No bastan de mis cuerdas el laúd!

Maestro que rompiendo tradiciones
De viejos  moldes al progreso llamas,

Y todo aquello que es progreso amas,

Como amas todo aquello que es virtud.

Deja que yo te admire, que yo cante

Tu obra fecunda en bienes para el mundo!

Oh!, tú maestro que en luchar profundo

Descansas sólo allá en el ataúd.

Tu obra es grande! Redimes a los pueblos

Les pones en la sangre nueva vida

Y aunque el honor es tu anhelada égida

A tu paso no encuentras gratitud!

Pero qué importa! Si ingrata peca

La plebe que dormita embrutecida

Para cantar lo heroico de tu vida

Templa el progreso, grande, su laúd.

 

Lecturas y síntesis: Nidia Orbea Álvarez de Fontanini.

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