Mario Benedetti (Tacuarembó, Uruguay; 1920) Autores diferentes Nacionalidades Literatura Mario Benedetti (Tacuarembó, Uruguay; 1920) Premios y distinciones. Arte y política. Títulos de algunas obras publicadas. Obras representadas en cinematografía. Canto. Perennidad de su poesía. Apenas y a penas Disidentes Ese gran simulacro. La Gloria. La vida entre paréntesis Pasatiempo. Pero vengo. Quién sabe. Si Dios fuera una mujer Síndrome. Teoría de conjuntos Te quiero. Trueque. Una mujer desnuda y en lo oscuro. Sucesivos diálogos con la escritora Elsa Hufschmid y la proyección de la obra de Mario Benedetti desde el Taller La Madeja, en el Centro Español de Santa Fe de la Vera Cruz, me impulsaron a esta aproximación a la trayectoria del talentoso artista uruguayo. Por algo, Mario Benedetti necesitó expresar: “me consta y sé nunca lo olvido que mi destino fértil voluntario es convertirme en ojos boca manos para otras manos bocas y miradas” Mario Benedetti (Tacuarembó, Uruguay; 1920) Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros (departamento de Tacuarembó, República Oriental del Uruguay). Hijo del químico Brenno Benedetti y de Matilde Farrugia de Benedetti. Cuando era celebrado su octogésimo cumpleaños, durante una entrevista con Ezequiel Martínez, Mario Benedetti dijo acerca de sus nombres: “Eran esas costumbres italianas de meter muchísimos nombres. Yo tenía un tío que tenía los nombres de todos los reyes que reinaban el día que nació. Un disparate.” En 1924 la familia se trasladó a Montevideo y en esa ciudad comenzó sus estudios primarios en el Colegio Alemán. Luego necesitó trabajar y realizó los estudios secundarios como alumno libre. A los dieciocho años, Mario Benedetti decidió vivir en Buenos Aires y ahí residió durante tres años. Era taquígrafo y trabajó en una editorial. Retornó a su tierra natal y desde 1945 integró el equipo de redacción del semanario uruguayo Marcha. En 1946 se casó con Luz López Alegre. En el bienio 1948-1949 dirigió la revista literaria Marginalia. Por su ensayo Arraigo y evasión en la literatura hispanoamericana obtuvo el Primer Premio otorgado por el Centro de Estudiantes de Derecho. Trabajó como cajero en negocio de repuestos para automóviles; fue tenedor de libros en una sociedad anónima; funcionario en la Contaduría General de la Nación; Taquígrafo en la Facultad de Química. En el lapso 1954-1960 desempeñó durante tres períodos la dirección del semanario Marcha. En ese tiempo usó el seudónimo “Democles” para publicar en esas páginas diversas crónicas humorísticas. En 1957 viajó a Europa por primera vez y durante un año visitó nueve países siendo corresponsal de Marcha y El Diario. En 1959 viajó a Estados Unidos y al celebrar su 39º cumpleaños en la ciudad de Nueva York, escribió el poema Cumpleaños en Manhattan. En 1961 trabajó como “cronista de conferencias” en los diarios La Mañana y El Diario. Al año siguiente, fue invitado a viajar a Chile para participar en el Encuentro de Escritores Latinoamericanos que se realizó en Concepción. Presentó una ponencia que luego elaboró como ensayo: La literatura uruguaya cambia de voz. Fue miembro de Comisión Directiva de la Sociedad de Escritores del Uruguay. Publicó críticas de Arte en distintos diarios. La editorial Seix-Barral de Barcelona premió su tercera novela titulada Gracias por el fuego y no fue editada porque la censuraron en España. En 1966 viajó a La Habana –Cuba-, invitado como jurado en Concurso de Casa de las Américas. Viajó a Francia y trabajó como locutor y traductor, participó en diversas “mesas redondas sobre literatura hispanoamericana”. Su militancia política lo obligó a alejarse del Uruguay y se instaló en Buenos Aires hasta que una amenaza de la Triple A lo obligó viajar a Perú, después a Cuba y luego a España donde siguió viviendo lejos de su mujer porque debió quedarse en la República Oriental del Uruguay para acompañar a las madres de ambos… Su destreza estenográfica facilitó su trabajo en distintas dependencias y en 1966 fue taquígrafo en la UNESCO. Al año siguiente regresó a Cuba, “participa en el Encuentro con Rubén Darío” y en México, en el II Congreso Latinoamericano de Escritores. En 1969, invitado participó en el Primer Festival Cultural Panafricano y luego elaboró África 69: “ponencias y entrevistas a políticos de ese continente”. En México, durante el acto de homenaje al rosarino Ernesto Guevara de la Serna al conmemorarse el trigésimo aniversario de su muerte en La Higuerita (Bolivia), Mario Benedetti leyó su poema Che 1997. Premios y distinciones… Obtuvo sucesivas distinciones y premios, entre ellos: 1987: Premio “Llama de Oro” de Amnistía Internacional por su libro Primavera en una esquina rota. 1997: Doctor Honoris Causa – 16 de mayo, Universidad de Alicante, España. 1997: Premio “León Felipe” otorgado por la Fundación de ese nombre, el 30 de septiembre de ese año, por sus “Valores Cívicos” 1999: VIII Premio Reina Sofía, recibido el 31 de mayo de ese año en Madrid, España. 2002: Declarado “Ciudadano Ilustre” por la Intendencia de Montevideo, República Oriental del Uruguay. No ha sido por casualidad que el escritor necesitara expresar: “En mi primer libro hay un único cuento que pasa en el campo. Pero todos los demás que he escrito pasan en la ciudad. Además, aunque yo nací en el interior, en Tacuarembó, estoy desde los cuatro años en la ciudad, así que me siento absolutamente montevideano”. Tampoco ha sido por casualidad que en 1960, se animara a decir que Uruguay es “la única oficina del mundo que ha alcanzado categoría de república”… Al celebrar su nonagésimo cumpleaños, durante una entrevista con Ezequiel Martínez en Buenos Aires, aludió al tiempo de su exilio y dijo: “Volví a mi país un poco mejor de lo que me fui, más ecuánime, más tolerante, menos radical, pero sin perder mis obsesiones”. Luego sintió el impulso de destacar que “como decía José Martí, la patria es la humanidad”… “…En todos los países, en los que uno ha estado y en los que no ha estado, hay gente que por lo que piensa, por sus actitudes, por lo que hace, por lo que siente, por su solidaridad, son como compatriotas de uno. La patria de cada uno está formada de esa gente. Porque en el propio país ha habido también torturadores, corruptos, y esos no son compatriotas míos.” Arte y política… Ernesto González Bermejo ha publicado diálogos durante una entrevista con el título El caso Mario Benedetti. Es oportuno reiterar algunas conclusiones de Mario Benedetti: [1] “…podríamos hablar del arte, en general. Creo que el arte cumple una función nada desdeñable en las relaciones humanas y en la evolución del individuo. Creo que tanto el arte como la política, sin ser por eso los dos únicos provocadores de las mejores esencias del hombre, son dos factores muy importantes de esa incitación. La política, porque revela en el hombre el sentido de la justicia; la literatura porque propicia un ahondamiento en el propio ser y también en su contorno. A veces esos caminos se unen o se cruzan; otras veces son rutas paralelas pero asimismo válidas. -¿Y cuáles crees tú que son las relaciones válidas que deben establecerse entre un escritor y la política? -Muchas veces el intelectual se aferra a esquemas rigurosos, inflexibles, que en definitiva, lo pueden llevar a frustraciones muy serias. Por ejemplo, cuando un autor se propone una obra de mensaje político y piensa primero en el mensaje y después en lo literario, ese mensaje puede convertirse en una pancarta puesta a la vanguardia de su obra. Si la obra literaria no cumple con las exigencias artísticas mínimas, esa buena intención del autor se puede volver en contra de la causa que pretendía defender. Porque una mala obra de arte que pretende defender una buena causa política, se trasforma en un argumento contra esa buena causa política.” -Y como tú has escrito alguna vez están, por otra parte, los que dan la espalda a la realidad social… -…y hacen una literatura de evasión que sólo toma en cuenta valores estéticamente puros, prescindiendo casi totalmente de la relación con lo social.” /…/ Títulos de algunas obras publicadas. “Lo que más me importa es la poesía. Me parece que es donde puedo expresarme mejor y ser más yo mismo”. M. B. 1945: La víspera indeleble. Primer libro – Poesía. 1948: Peripecia y novela. Ensayos. Premio Ministerio de Instrucción Pública 1949. 1949: Esta mañana. Primer libro – Cuento. Premio del Ministerio de Instrucción Pública. 1950: Sólo mientras tanto. Poesía. 1951: Marcel Proust y otros ensayos. 1951: El último viaje y otros cuentos. 1953: Quién de nosotros. Novela. 1956: Poemas de la oficina. (En 1960 grabó esos poemas en un disco.) 1958: El reportaje. Teatro. Premio Ministerio de Instrucción Pública. 1959: Montevideanos. Cuentos. Premio Municipal de Literatura. (Durante un diálogo a fines del siglo veinte, Benedetti refiriéndose a su labor literaria dijo que “El volumen de Montevideanos, por ejemplo, demoré dieciocho años en terminarlo, y sin embargo, es un género que me gusta mucho”…) 1960: La Tregua. Premio Municipal de Literatura. (Traducida a diecinueve idiomas. Adaptada para Teatro.) Benedetti dijo: “Conocí un caso bastante parecido al del libro en una oficina donde yo trabajaba. La historia de un jefe –un cincuentón como protagonista- que se había casado (esto difiere en la novela) con una muchachita que tenía la mitad de años que él. En el libro la historia termina con la muerte de la muchacha, pero en realidad no fue así. Esa aventura real me movió a escribir la novela (ligándose) a una crisis espiritual, o más bien sentimental, que yo mismo pasé.” 1960: El país de la cola de paja. Ensayo. (Hasta 1973, ocho reediciones.) 1961: Mejor es Meneallo (Recopilación de sus crónicas humorísticas firmadas con el seudónimo Damocles. 1963: Poemas del hoyporhoy – Inventario. Incluye poemas difundidos en los últimos siete años. 1965: Gracias por el fuego. Editada en Montevideo (R.O.U.) Ese año rechazó la beca de la Fundación Guggenheim. 1966: Genio y figura de José Enrique Rodó. (Editorial Universidad de Buenos Aires.) 1967: Antología natural. Breve, de Poesía; editado en Montevideo. 1967: A ras de sueño. Editado en la capital uruguaya. 1968: Dos comedias. (“El reportaje” e “Ida y vuelta”.) 1968: La muerte y otras sorpresas. (Editado en México.) Mario Benedetti durante un diálogo con Ernesto González Bermejo dijo: “…Sólo en un género, el cuento, demoro a veces largos años en formar una colección (tardé doce años en escribir los 19 de La muerte y oras sorpresas), pero cada cuento en particular me lleva siempre muy poco tiempo para escribirlo, aunque a veces esa operación sea la consecuencia de varios años de darle vueltas mentales a un tema, a una anécdota, o simplemente a una técnica”. /…/) Primavera con una esquina rota. Novela. …………………………………………………………………. 1992: La borra del café. 1993: Perplejidades de fin de siglo. 1994: El olvido está lleno de memoria. Enero 2001: reedición Editorial Sudamericana. 1995: El amor, las mujeres y la vida. 1996: Andamios. 1998: La vida ese paréntesis. 1999: Buzón de tiempo. 1999: Rincón de haikus. 2001: El mundo que respiro. 2001: Publicación de su obra poética completa: Inventario Uno (1950-1985). Inventario Dos (1986-1991). Inventario Tres (1991-2001). 2001: Cuentos completos -1994. 2003: El porvenir de mi pasado. (Presentado en septiembre, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid). 2004: Memoria y esperanza – Un mensaje a los jóvenes. (Septiembre.) Obras representadas en cinematografía… Con textos de obras de Mario Benedetti han elaborado guiones cinematográficos, entre ellos: 1974: La Tregua. Dirección: Sergio Renán, Argentina. 1976: Caso irreparable. Dirección: Dorotea Guerra, México. 1980: Día Incompleto. Dirección: Manuel López Monroy, México. 1984: Pedro y el capitán. Dirección: Juan E. García Gutiérrez, México. 1988: Cinco años de mi vida. Dirección: Antonio Pinar, España. 1992: El lado oscuro del corazón. Dirección Eliseo Subiela, Argentina-Canadá. (Participó como actor.) 1992: Capitán – Capitán. Dirección: Javier Rivera, México. 1996: Despabílate amor. Dirección: Eliseo Subiela, Argentina. 1999: Los pocillos. Producción: España. Canto… Poemas de Mario Benedetti son interpretados por distintos cantantes, entre ellos: Soledad Bravo, Washington Carrasco, Carlos Fasano, Los Olimareños (Cielo del 69); Nacha Guevara, Héctor Numa Moraes; Gianfranco Pagliaro, Joan Manuel Serrat, David Viglieti… Perennidad de su poesía… Esta selección de poemas es como lumbre perenne que señala una vez más el casi mágico lugar para el sosiego y el asombro donde confluyen el Amor, la Belleza y la Caridad… Apenas y a penas Pienso ojalá que no pero esta vez acaso sea la última. Con el deseo más tierno que otras noches tentó las piernas de la mujer nueva que afortunadamente no eran de carrara posó toda su palma sobre la hierbabuena y sintió que su mano agradecía viajó moroso y sabio por el vientre se conmovió con valles y colinas se demoró en el flanco y su hondonada que siempre era su premio bienvenido anduvo por los pechos eligiendo al azar y allí se quedo un rato descifrando con el pulgar y el índice reconoció los labios que afortunadamente no eran de coral y deslizó una mano por debajo del cuello que afortunadamente no era de alabastro. Pensó ojalá que no pero puede ser la última. Y si después de todo es la última vez. Entonces cómo, cómo haré mañana de donde sacaré la fuerza y el olvido para tomar distancia de esta orografía de esta comarca en paz de esta patria ganada apenas y a penas a tiempo y a dulzura a ráfagas de amor. Disidentes Los abruptos pueden ser violentos tozudos y hasta sectarios pero los exabruptos son siempre resentidos. Ese gran simulacro Cada vez que nos dan clases de amnesia como si nunca hubieran existido los combustibles ojos del alma o los labios de la pena huérfana. Cada vez que nos dan clases de amnesia y nos conminan a borrar la ebriedad del sufrimiento me convenzo de que mi región no es la farándula de otros. En mi región hay calvarios de ausencia, muñones de porvenir, arrabales de duelo. Pero también candores de mosqueta, pianos que arrancan lágrimas, cadáveres que miran aún desde sus huertos, nostalgias inmóviles en un pozo de otoño, sentimientos insoportablemente actuales, que se niegan a morir allá en lo oscuro. El olvido está lleno de memoria que a veces no caben las remembranzas y hay que tirar rencores por la borda. En el fondo el olvido es un gran simulacro nadie sabe, ni puede aunque quiera, olvidar. Un gran simulacro repleto de fantasmas esos Romeros que peregrinan por el olvido como si fuese el camino de Santiago. El día o la noche en que el olvido estalle, salte en pedazos o crepite, los recuerdos atroces y de maravilla quebrarán los barrotes de fuego, arrastrarán por fin la verdad por el mundo y esa verdad será que no hay olvido. La Gloria La gloria siempre incluye a pesar suyo algún trocito de fracaso inmóvil y si no recordemos a bolívar a napoleón a kafka a galileo a roque dalton o a oscar wilde y también a mi tía maestra a mi padrino y a mi diputado la gloria a menudo es tan incómoda como la juventud o el viento norte siempre carga con sobrantes de culpa que suelen molestar como una noria la gloria es un achaque tan sencillo que no mejora con los monumentos y si llega al mojón de la desgloria allí estarán la lápida y el ramo La vida entre paréntesis Cuando el no ser queda en suspenso se abre la vida ese paréntesis con un vagido universal de hambre. Somos hambrientos desde el vamos y lo seremos hasta el vámonos, después de mucho descubrir y brevemente amar y acostumbrarnos a la fallida eternidad. La vida se clausura en vida, la vida, ese paréntesis también se cierra, incurre en un vagido universal, el último y entonces sólo entonces el no ser sigue para siempre. Pasatiempo Cuando éramos niños los viejos tenían como treinta un charco era un océano la muerte lisa y llana no existía. Luego cuando muchachos los viejos eran gente de cuarenta un estanque un océano la muerte solamente una palabra. Ya cuando nos casamos los ancianos estaban en cincuenta un lago era un océano la muerte era la muerte de los otros. Ahora veteranos ya le dimos alcance a la verdad el océano es por fin el océano pero la muerte empieza a ser la nuestra. Pero vengo Más de una vez me siento expulsado y con ganas de volver al exilio que me expulsa y entonces me parece que ya no pertenezco a ningún sitio, a nadie. ¿Será en indicio de que nunca más podré no ser un exiliado? ¿Qué aquí o allá o en cualquier parte siempre habrá alguien que vigile y piense, éste a qué viene? Y vengo sin embargo tal vez a compartir cansancio y vértigo desamparo y querencia también a recibir mi cuota de rencores mi reflexiva comisión de amor en verdad a qué vengo no lo sé con certeza pero vengo. Quién sabe ¿Te importa mucho que Dios exista? ¿te importa que una nebulosa te dibuje el destino? ¿que tus oraciones carezcan de interlocutor? ¿que el gran hacedor pueda ser el gran injusto? ¿que los torturadores puedan ser hijos de Dios? ¿que haya que amar a Dios sobre todas las cosas y no sobre todos los prójimos y prójimas? ¿Has pensado que amar al Dios intangible suele producir un tangible sufrimiento y que amar a un palpable cuerpo de muchacha produce en cambio un placer casi infinito? ¿acaso creer en Dios te borra del humano placer? ¿habrá Dios sentido placer al crear a Eva? ¿habrá Adán sentido placer cuando inventó a Dios? ¿acaso Dios te ayuda cuando tu cuerpo sufre, o no es ni siquiera una confiable anestesia? ¿te importa mucho que Dios exista? ¿o no? ¿su no existencia sería para ti una catástrofe más terrible que la muerte pura y dura? ¿te importará si te enteras que Dios existe pero está inmerso en el centro de la nada? ¿te importará que desde el centro de la nada se ignore todo y en consecuencia nada cuente? ¿te importaría la presunción de que si bien tú existes Dios quién sabe? Si Dios fuera una mujer ¿y si Dios fuera una mujer?- Juan Gelman ¿Y si Dios fuera mujer? pregunta Juan sin inmutarse, vaya, vaya si Dios fuera mujer es posible que agnósticos y ateos no dijéramos no con la cabeza y dijéramos sí con las entrañas. Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez para besar sus pies no de bronce, su pubis no de piedra, sus pechos no de mármol, sus labios no de yeso. Si Dios fuera mujer la abrazaríamos para arrancarla de su lontananza y no habría que jurar hasta que la muerte nos separe ya que sería inmortal por antonomasia y en vez de transmitirnos sida o pánico nos contagiaría su inmortalidad. Si Dios fuera mujer no se instalaría lejana en el reino de los cielos, sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno, con sus brazos no cerrados, su rosa no de plástico y su amor no de ángeles. Ay dios mío, dios mío si hasta siempre y desde siempre fueras una mujer qué lindo escándalo sería, qué venturosa, espléndida, imposible, prodigiosa blasfemia. Síndrome Todavía tengo casi todos mis dientes casi todos mis cabellos y poquísimas canas puedo hacer y deshacer el amor trepar una escalera de dos en dos y correr cuarenta metros detrás del ómnibus o sea que no debería sentirme viejo pero el grave problema es que antes no me fijaba en estos detalles. Teoría de conjuntos Cada cuerpo tiene su armonía y su desarmonía. En algunos casos la suma de armonías puede ser casi empalagosa. En otros el conjunto de desarmonías produce algo mejor que la belleza. Te quiero Tus manos son mi caricia mis acordes cotidianos te quiero porque tus manos trabajan por la justicia si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada te quiero por tu mirada que mira y siembra futuro tu boca que es tuya y mía tu boca no se equivoca te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos y por tu rostro sincero y tu paso vagabundo y tu llanto por el mundo porque sos pueblo te quiero y porque amor no es aureola ni cándida moraleja y porque somos pareja que sabe que no está sola te quiero en mi paraíso es decir que en mi país la gente viva feliz aunque no tenga permiso si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos Trueque Me das tu cuerpo patria y yo te doy mi río tú noches de tu aroma yo mis viejos acechos tú sangre de tus labios yo manos de alfarero tú el césped de tu vértice yo mi pobre ciprés me das tu corazón ese verdugo y yo te doy mi calma esa mentira tú el vuelo de tus ojos yo mi raíz al sol tú la piel de tu tacto yo mi tacto en tu piel me das tu amanecida y yo te doy mi ángelus tú me abres tus enigmas yo te encierro en mi azar me expulsas de tu olvido yo nunca te he olvidado te vas te vas te vienes me voy me voy te espero Una mujer desnuda y en lo oscuro Una mujer desnuda y en lo oscuro tiene una claridad que nos alumbra de modo que si ocurre un desconsuelo un apagón o una noche sin luna es conveniente y hasta imprescindible tener a mano una mujer desnuda. Una mujer desnuda y en lo oscuro genera un resplandor que da confianza entonces dominguea el almanaque vibran en su rincón las telarañas y los ojos felices y felinos miran y de mirar nunca se cansan. Una mujer desnuda y en lo oscuro es una vocación para las manos para los labios es casi un destino y para el corazón un despilfarro una mujer desnuda es un enigma y siempre es una fiesta descifrarlo. Una mujer desnuda y en lo oscuro genera una luz propia y nos enciende el cielo raso se convierte en cielo y es una gloria no es inocente una mujer querida o vislumbrada desbarata por una vez la muerte. Lecturas y síntesis: Nidia Orbea Álvarez de Fontanini. [1] Mario Benedetti – Variaciones Críticas. Montevideo, Uruguay, Libros del Astillero, 1927 de agosto de 1973.