Poemas en la red… 29-04-2004 / Oscar Agú. Autores Argentinos Literatura En medio de la luz La levedad de la luz inunda transparente. Hoy, mi corazón, está con el sosiego necesario para que la palabra juegue entrelazando las cosas y los seres. Invitado ocasional de la luz y de la palabra inclino todo mi ser para un poema que aún no sé cómo empieza y, menos aún, cómo darle fin. Pero escribo en este estado de gracia en medio de un mundo desgarrado que escapa de ser nombrado con certeza. Más, estoy en estado de gracia en medio de la luz. Que me duele el alma, que me duele el cuerpo que me duele todo en medio del estado de gracia. Y me dejo estar por un momento para que el dolor y su llanto para que la muerte absurda para que la guerra, lo enfermo del hombre, para que los niños del hambre no se olviden no se ignoren… Y ella, muy ella, sonríe La muerte aúlla afuera. Se trepa a las espaldas escarba en el hueco que cada uno tiene y se instala. Uno, después de andar caminos descubre que ella aullaba dentro. Lo otro, lo primero, es una estrategia a la que acude para no mostrar su rostro. Ahora, habiendo traspapelado memorias acudo a ella para consulta y le digo: celebro la vida, planto mi manzano, alumbro los afectos. Y ella, muy ella sonríe. Arde el aire de luz Arde el aire de luz en ella arden: las oscuras razones todo el silencio sílaba a sílaba arden los gestos toda la orfandad lo vano y efímero que mis manos sostienen. Ardo de memoria en la luz y de todo lo que en ella persiste estás tú, con los más bellos gestos portando la luz en el aire que queda. Desde la talla original de la luz y de la sombra -momento lúcido y sombrío de Dios- la aurora deslumbró a la noche, donde se cobijara y, todo, fue desde entonces ¡a s o m b r o! Luciérnagas alucinan el andar No hay por qué apurar el paso Me están esperando para completar la ronda para celebrar la amistad. En tanto detengo de tanto en tanto mi andar en las lucecitas que milagran la noche * * * * * * * * * * * *