Philippe Greffet (Lyon, Francia) Autores diferentes Nacionalidades Literatura Aproximación a la trayectoria de Philippe Greffet 1990 – “Arrugas, canas y años verdes”. 1960 – “Sal, cielos y tú”. ¡Tire dié! Insoslayable testimonio de Fernando Birri Boletín meteorológico ideal El viaje. 1990: Difusión desde Centromultimedios “Biblioteca de la Legislatura”. 90º aniversario de la “Alianza Francesa de Santa Fe”. Resultado de esa propuesta. Departamento. Escuela. Del legado poético de Philippe Greffet. Adoración. Desesperación. El Puente Colgante. Soy el que pasa. “Pequeños poemas para niños grandes”. El barquito de papel El camalote. La esperanza. El lechero de las cinco. La esperanza y la fe. Libertad. Soy feliz. “El retorno a las fuentes”. El Puente Colgado. Peinando canas. Remordimiento. Peregrinación. “Francisco” de Rincón y sus acuarelas. El Puente Colgante, casi un símbolo. 1990 – 90º aniversario de la Alianza Francesa de Santa Fe. 1992: Philippe Greffet desde París. Se acabó el penacho. Mientras tanto. Ecos a partir de 1992. 1998: conferencia de Philippe Greffet Septiembre de 2004 en la Alianza Francesa de Santa Fe. Aproximación a la trayectoria de Philippe Greffet Philippe Greffet nació en Lyon -Francia-, un 22 de marzo… Licenciado en Filosofía. Director de la Alianza Francesa de Santa Fe e Inspector General de Alianzas Francesas de la Argentina. Secretario General de las Alianzas Francesas del Brasil. Profesor de Letras en el Liceo de Lyon. Consejero Cultural y de Cooperación Científica y Técnica en la República Oriental del Uruguay y en la República Argentina. Consejero Técnico del Alto Comité de la Lengua Francesa. Secretario General de la Alianza Francesa en París. Entre sus obras editadas hasta 1959 son mencionadas: “Rio Fenetre Sur ma Nuit” – “Rio de Tous les Coeus”. Difundió parte de su obra mediante publicaciones en Santa Fe de la Vera Cruz, capital de la provincia de Santa Fe, República Argentina. 1990 – “Arrugas, canas y años verdes” Con ese título, el 16 de julio de 1990 terminaron de imprimir otro libro de Philippe Greffet, en los talleres de la editorial Colmegna dirigida por el perseverante Néstor Lammertyn, quien en distintas circunstancias aludió a sus vínculos con el talentoso Greffet. En el índice hay sucesivos subtítulos: El Santa Fe de mis años verdes. Sal, cielos y tú (1960) Pequeños poemas para niños grandes. Juan y el biguá (1976) El ciempiés de la pata de palo (1976) Juan y el biguá (1976) El ciempiés de la pata de palo (1976) Poemas inéditos. Los años de noche y el biguá. Juan y el biguá (1976) El ciempiés de la pata de palo (1976) Poemas inéditos. – El retorno a las fuentes. Poemas inéditos. En 2004 publicó “Lyon. Histoire plaisante de ma ville” (…historia del amor del autor por su tierra natal.) 1960 – “Sal, cielos y tú” No ha sido por casualidad que Philippe Greffet en ese libro incluyera este poema: ¡Tire dié! ¡Tire dié! Tenía ocho años verdes eran sus ojos y su vestido era color de tierra de tierra que ya no tiene más color. ¡Tire dié! Se llamaba Eva negro era su pelo y su mejilla era color del agua del agua que ya no tiene más color. ¡Tire dié! Gritaba corriendo y corría gritando pero el tren pasaba color del deseo del deseo que ya no tiene más color. ¡Tire dié! Mis diez centavos tirados saltaron al agua llevándose el verde de la mirada el gris de la mejilla y la sonrisa color de pena de pena que ya no tiene más color. ¡No tiraré nunca más dié! Dos ojos verdes y para siempre me enseñaron la vergüenza de tirar huesos a una flor hija de Dios. (Reiterado en Arrugas, canas y años verdes, p. 8-9.) No ha sido por casualidad que ese poema, fuera el primero reiterado en la antología editada treinta años después, en la capital santafesina. Insoslayable testimonio de Fernando Birri El “pionero y peregrino” poeta, titiritero, cineasta santafesino Fernando Birri, creador de la Escuela Documental de Santa Fe y del Instituto de Cinematografía dependientes de la Universidad Nacional del Litoral -Santa Fe de la Vera Cruz, República Argentina-, había generado la “primera encuesta social filmada” titulada Tire dié proyectada por primera vez en el Aula Magna de la Universidad Nacional del Litoral, el sábado 27 de septiembre de 1958 a las 21:40. [1] Estuvieron en ese estreno, “4.000 espectadores”, los vecinos del barrio lindante con el río Salado al suroeste de la capital santafesina junto al rector Dr. Josué Gollán, el Director Cultural del Ministerio de Relaciones Exteriores D. Ernesto Sábato, el vicegobernador de Santa Fe Dr. José Roberto González, autoridades militares, artistas, estudiantes, profesores, canillitas, delegaciones universitarias de Buenos Aires y La Plata, críticos cinematográficos, “hombres de la calle con sus familiares, cineclubistas y miembros de los sindicatos locales. El pueblo ocupó la Universidad”… ……………………………………………………………………………………………………………………… Philippe Greffet, observador sagaz, reflejó en su escritura diversas percepciones. Aquí, algo más que versos… Boletín meteorológico ideal Por el acaso en Santa Fe en el día menos pensado nevara todas las chicas serían lindas y deseables y para mí mí sólo. Por si acaso en Santa Fe en el día menos pensado nevara abrasaría la paz al mundo al mundo loco que nos tocó sufrir. Por si acaso en Santa Fe en el día menos pensado nevara serían buenos todos los hombres y los porteros requetemudos los policías bien educados y los politiqueros políticos. Pero mi vida bien lo sabrás no nevará nunca jamás en Santa Fe. El viaje ¡Cuántas veces anochecí en Buenos Aires y amanecí en Santa Fe! ¡cuántas veces poco a poco paso a paso con el tren ahogado he venido hacia ti! ¡Cuántas veces me despertó el tire dié me conmovió el tire dié! ¡cuántas veces al cruzar el Salado la piedad y el pesar han venido hacia mí! ¡Cuántas veces a la sombra del ombú o en la brisa de Rincón cuantas veces poco a poco paso a paso me olvidé que la muerte para ti que la muerte para mí vendrá mañana! 1990: Difusión desde Centromultimedios “Biblioteca de la Legislatura” En enero de 1987 comenzó el desarrollo de un Plan Cultural anual en la Biblioteca de la Legislatura de Santa Fe -creada en 1882- administrada por una Comisión Bicameral que aprobó la iniciativa de la docente y escritora Nidia Orbea Álvarez de Fontanini, desde entonces directora de ese servicio. Escritores, empresarios y asociaciones intermedias adhirieron a tales Planes a los fines de difundir preferentemente las obras editadas en Santa Fe. En 1990 mediante la colaboración de legisladores, fueron enviadas bibliotecas circulantes y en la historia de ese servicio de educación permanente por el arte, está reiterada la nómina de autores: “39. Greffet, Philippe”. 90º aniversario de la “Alianza Francesa de Santa Fe” En el mencionado Plan Cultural Anual del Centromultimedios “Biblioteca de la Legislatura” de Santa Fe, fueron incluidas diversas actividades como adhesión al 90º aniversario de la “Alianza Francesa” de Santa Fe: Gastón Gori –Miembro Correspondiente de la Academia Argentina de Letras; Ciudadano Ilustre de Santa Fe de la Vera Cruz y de Esperanza, su tierra natal-, Gran Premio de Honor de la SADE 1990-; cincuenta años de la edición de su primer libro “Anatole France”. Philippe Greffet -Título: “El ciempiés de la pata de palo”, con interesantes onomatopeyas para nivel inicial; flora y fauna regional. La propuesta de lectura, incluía esa información: “El autor, residente durante muchos años en esta ciudad Capital, fue director de la Alianza Francesa de Santa Fe, actualmente reside en Francia y en 1990 editó su libro ‘Arrugas, canas y años verdes’ -también de contenido descriptivo del paisaje del litoral-, en nuestra ciudad. Resultado de esa propuesta La propuesta de lectura en el mes de agosto, permitió integrar una carpeta con documentos en adhesión a ese aniversario, entregada a la Comisión de Honor del 90º Aniversario. Participaron: Departamento Localidad Escuela 1. Castellanos Rafaela Nº 204 y Nº 6231. 2. Constitución Santa Teresa EEMPA Nº 1222 3. Garay Col. Cayastá E. M. Nº 428 4. General López Sancti Spíritu E. M. Nº 1196 5. General Obligado Villa Ana Nº 552 y 743 Pr. 6. Iriondo Cañada de Gómez EEMPA Nº 1024 7. La Capital Santa Fe Nº 231, 284 y 326 EM.; 7, 20 y 809 Primaria Alto Verde Nº 95 y 533 Pr. La Guardia 941 Pr. 8. Nueve de Julio Tostado Nº 1194 y 1202 EM. 9. San Cristóbal Villa Trinidad Nº 268 y 6131 EM. 10. San Javier Romang Nº 6180 EM. 11. San Jerónimo San Genaro Norte Nº 692, 889 y 6295 EM. 12. San Lorenzo San Lorenzo Nº 1128 EEMPA 13. Vera Calchaquí Nº 233, 457, 651 y 701 EM. En el mes de noviembre se recibieron las respuestas de: Dto. La Capital. Santa Fe Esc. Nº 7 “Presidente Beleno”. Alumnas: 1. Aizemberg, Nadia – 5º D. Gómez, Elisa – 5º D Paiduj, María D. – 5º D Piedrabuena, Gabriela – TT. Dto. Gral. López. Sancti Spíritu – EMMPA Nº 1196 Alumnos: 1. Martín Ricardo Escudero – 18 años. Daniel Fernando Tossi – 18 años. Dto. San Cristóbal. Villa Trinidad – Esc. Ens. Media Nº 268 “Martín Miguel de Güemes” Alumna: María Alejandra Epelbaum. Aplicaron técnicas de dibujo en lápiz-color; grafito, témpera y parquety, respectivamente. [2] Del legado poético de Philippe Greffet… Tras sucesivas miradas y lecturas en Santa Fe de la Vera Cruz, Philippe Greffet necesitó expresar: Adoración Al pie de tu altar San Francisco quiero llorar quiero rezar quedarme cerca de ti sin pedir nada quedarme solamente. En el infierno del mediodía cae del techo hasta el alma el agua fresca del amor. No sé rezar con las palabras quiero rezar quedándome en un rincón solito de pie como un santo de madera iluminado del interior. Desesperación ¿Dónde está la chica que vendía flores en las esquinas de la ciudad? ¿Dónde está el pibe que vendía diarios en las esquinas de la ciudad? ¿Adónde fue la chica olor de madrugada por el cielo de lluvia de la semana? ¿Adónde fue el pibe olor a tinta fresca por aquel mundo hostil de las noticias? Dicen que la chica en la esquina de la vida hizo un ramillete con flores del día y el diario del día y que el Paraná se lo llevó se lo llevó ¡oh! ya no me hables del ramillete de novia triste de aquella chica que vendía primavera en las esquinas del amor. El Puente Colgante puente puentecito de mis suspiros he nacido como tú en la dulce Francia puente puentecito de mis amores he nacido como tú en el veinticuatro puente puentecito de mis olvidos he nacido como tú duro como fierro puente puentecito de mis deseos he nacido como tú aguantando el peso peso de los otros de los otros que pasan pasan ignorantes de los suspiros de los amores de los olvidos de los deseos que nacieron como humos en tu hombro puentecito tu hombro fuerte de Burdeos aún más fuerte y más bello con el tiempo como un vino de Burdeos puente puentecito de mis recuerdos he nacido como tú para cruzar los ríos. Soy el que pasa Soy el que pasa el que pasa y se va el que cree en la vida a pesar de la vida y que lo ama todo ¡tanto! ¿Quién podría contar? Nadie podrá contar nadie sabrá contar las estrellas caídas e n un río de fiebre la noche que mordía como fruta de junio. ¿Quién podría contar el Paraná profundo como un grito de hombre y la mar de tus ojos color de mi mañana mañana incertidumbre? ¿Quién podría contar los mil amaneceres frescos como sandías y las lluvias fin del mundo los amigos de verdad reconocidos en una sola mirada? ¿Quién podría contar? ¿Quién? ¡Oh! déjame olvidar tu cabello de arena que corre por la mano la pulpa de tus labios el ruido de la sangre los amigos los amigos de verdad y… ¿Quién podría contar? He aprendido tanto he sufrido tanto he sentido tanto… déjame ir. Soy el que pasa el que pasa y se va el que cree en la vida a pesar de la vida y que lo ama todo ¡tanto! (De Sal, cielos y tú – 1960) “Pequeños poemas para niños grandes” Mediados de la década del ’70 y Philippe Greffet también conmovido por la violencia que seguía enfrentando a los argentinos -y a comunidades de distintos continentes-, dedicó parte de su tiempo a la selección de poemas para la edición de dos libros: Juan y el biguá – El ciempiés de la pata de palo. A fines de la década siguiente, publicó algunos en Arrugas, canas y años verdes destacándolos como “Pequeños poemas para niños grandes”. Más allá del horizonte, sus sueños. Más allá de los aparentes límites, su voluntad de eludir las fronteras y seguir avanzando hacia la confraternidad. Aquí, más que versos… El barquito de papel Ya lo tiré mi barquito de papel ya lo tiré a la mar para que vaya cabeceando para que vaya balanceando hasta París hasta Moscú hasta Pekín y Nueva York Ya lo tiré mi barquito de papel ya lo tiré a la mar para que vaya cabeceando para que vaya balanceando por los soles y los vientos los temporales los huracanes para que vaya cabeceando para que vaya balanceando hasta Mekóng el Río Rojo hasta el Nilo y el Jordano Ay barquito de papel ¿ay cuando llegues? ¿y llegarás? mi barquito de papel de papel de carta de carta de amor que escribí un día para todos los niños del mundo ya lo tiré mi barquito de papel ya lo tiré a la mar para que vaya cabeceando para que vaya balanceando para que vaya cabeceando para que vaya balanceando para que vaya cabeceando para que vaya balanceando… El camalote Por el gran Paraná iba un camalote río río río abajo al Río de la Plata llegó el camalote con yuyos con bichos y con flores Salió del Paraguay camino de Uruguay río río río abajo en la punta del este quería ver al mar con yuyos con bichos y con flores Al apuntar el día en la punta del este río río río abajo un lobo apareció que se desayunó con yuyos con bichos y con flores. Por el Atlántico se va un camalote mar mar mar mar adentro con un lobo marino sin un amigo, solo sin yuyos sin bichos y sin flores. La esperanza algún día pasará lo verás todos iremos a la mar a hacer ramilletes de flores de espuma todas relucientes de soles quebrados algún día pasará lo verás todos iremos a la mar a juntar arena para edificar grandes fortalezas de risa y de paz algún día pasará lo verás todos iremos al amar. Philippe Greffet, con el título Los años de noche y el biguá reiteró poemas de sus libros editados en 1976 e incluyó algunos inéditos. Aquí, otra aproximación a su palabra y a sus sentimientos. El lechero de las cinco Cuando repiqueteen las campanas catedral; cuando canten los gallos, todos los gallos del alba; cuando llame a mi puerta el lechero de las cinco, el lechero y sus bidones su silbato y sus bidones el lechero y sus bidones no la muerte de las cinco disfrazada de verdugo; cuando el hombre mire al hombre con ojos de hombre y no de fiera; cuando el hombre, orgulloso al ser hombre por fin hombre sin fin hombre; cuando apunte aquel día nunca más temeré, señor señor seré señor de la verdad y de la libertad seré yo por fin yo; nunca más temeré por mis hijos por los tuyos por la gaviota por el biguá ni por las flores ni por ni por por el amor. La esperanza y la fe Le encerraron un día sin decirle por qué le quebraron los lentes sin decirle por qué le marcaron la piel con el fuego con los hierros con electricidad sin decirle por qué le tiraron al pozo mazmorra mazmorra sin luz sin agua sin aire sin nada sin decirle por qué. Después de muchos días cuando se despertó con sus uñas en el muro dibujó un biguá. Libertad El viento viento tan viento me gritó libertad la muerte muerte tan muerte susurró libertad la mar la mar tan mar me tragó libertad y en el fondo de la mazmorra y en la noche de la mazmorra y en la sangre y en el lodo y en el fango de mis mazmorras una luz esperanza y en tus ojos libertad un biguá. Soy feliz Cuando huele a tierra húmeda a mediodía en el estío soy feliz cuando nena te sonríes en el ocaso de primavera soy feliz cuando abren las puertas todas las puertas de par en par soy feliz y cuando gritas biguá y cuando vuelas biguá hacia la mar hacia los soles hacia mañana soy feliz soy muy feliz. “El retorno a las fuentes” Philippe Greffet seleccionó más poemas inéditos, entre ellos algunos escritos en 1989 y los presentó como El retorno a las fuentes… El Puente Colgado ¿Qué hicieron de ti? puente puentecito de nuestros años verdes. ¿Qué hicieron de ti el agua el agua color de león y el hombre el hombre color de ladrón? ¿Qué hicieron de ti? puente puentecito de mis amores verdes. ¿Qué hicieron de ti qué hicieron de mí el tiempo el tiempo color de la muerte y el viento el viento color del olvido? Todavía, o memoria canta el viento en tu lira, era el tiempo sin tiempo de mis años jóvenes. Setúbal gritaba el viento es tu baile chillaba el eco y nos reímos. Setúbal grita el viento, es tumbal llora el eco ya no reímos. ¿Qué hicieron de ti? puente puentecito de mis recuerdos verdes. ¿Qué hicieron de ti? ¿Qué hicieron de ti puente colgante puente colgado y mutilado puente amputado y recortado? ¡En el puente de Aviñón como bailan como danzan! En el puente puentecito de mis años viejos no se baila no se danza y ya no se cruza el río. Peinando canas ¡Cómo me gustan las arruguitas y las canitas que estás peinando! En tu frente en tus ojos en tu boca las arrugas han marcado los años tuyos los años míos, sin embargo en tu frente en tus ojos en tu boca la sonrisa es igual y la luz las palabras el amor son iguales. ¡Cómo me gustan las arruguitas y las canitas que estás peinando! El tiempo no dio tiempo al tiempo, el tiempo se volvió sin tiempo y permanece igual y pura como este día en que me diste el todo tuyo el tuyo todo tuyo tú yo, y se borran las arrugas y mil canas ya se quitan. ¡Cómo me gustan las arruguitas y las canitas que estás peinando! Remordimiento Vengo por ti, vengo, ladrón arrepentido, a devolver la risa tuya que me llevé en el ocaso de nuestro amor. Peregrinación Hace cuarenta años Santa Fe cuarenta años aquí estoy con mis arrugas y con mis canas cuarenta años y los amigos que se han muerto. Hace cuarenta años Santa Fe cuarenta años y camino por tus calles: plaza España con el kiosco y los árboles, Costanera ya sin tierra, las esquinas San Martín y Mendoza Bulevar y Las Heras y siempre los lapachos y los palos borrachos y los jacarandás y las chicas caminando como antaño. Hace cuarenta años Santa Fe cuarenta años y ya Francisco nuestro Francisco Toto Rincón y ya Francisco con su pincel te retrataba ciudad amor ciudad amiga y ya Francisco con acuarela testimoniaba de tu belleza y de tu luz de primavera como no hay como no hay en otra parte. Hace cuarenta años Santa Fe cuarenta años y los tranvías y los tranvías que ya no son y los mercados que ya no son y los boliches que ya no son y los hermanos que ya no son todo me duele y duele y duele. Hace cuarenta años Santa Fe cuarenta años… sin embargo en tu cielo se quedaron tres Marías. Hace cuarenta años Santa Fe cuarenta años… sin arrugas y sin canas se quedó el amor. 1989 ……………………………………………………………………………………………………………………… “Francisco” de Rincón y sus acuarelas… Aún hoy, pocos sabrán que Philippe en su peregrinaje necesitó nombrar a Clemente Francisco Puccinelli, nacido en 1905 en Grutly, departamento Las Colonias, provincia de Santa Fe, República Argentina; que a los dieciséis años viajó a Marsella para estudiar en la Escuela de Bellas Artes y que regresó en 1930 instalándose en la capital santafesina donde realizó “una obra documental del Santa Fe colonial”, como lo ha destacado Antonio Colón. Puccinelli instaló su taller en San José del Rincón hasta donde llegaba después de cruzar el Puente Colgante sobre la laguna Setúbal y luego viajó por Brasil, Chile, Paraguay, Bolivia, Perú y Uruguay, estuvo en Europa donde expuso sus obras. ……………………………………………………………………………………………………………………… El Puente Colgante, casi un símbolo… Sabido es que al 16 de agosto de 1924, sobre la laguna Setúbal al noreste de la capital santafesina, ya estaba colocada la torre de suspensión del lado este, parcialmente armada mientras la torre de madera colocada en el oeste soportaba un trasportador aéreo y su vagoneta. [3] Siete décadas después, acerca del “montaje de las torres y pórticos”, destacaban: “Las piezas que constituirían las torres de suspensión fueron recibidas en el puerto y trasladadas en barcazas hasta el lugar de emplazamiento, donde fueron armadas sobre los apoyos móviles de cero fundido. Todo el proceso se realizó sin dificultades, a pesar de que algunas partes pesaban 22 toneladas. A medida que éstas eran fijadas y remachadas entre sí, se las aseguraba por medio de riendas y se procedía a desarmar los andamios.” Han reiterado que la excepcional bajante de las aguas de la laguna Setúbal permitió que a fines de octubre de 1924, pudiera hacerse “el armado del tablero del tramo de ribera” sobre el mismo lecho. “La función específica para la cual fue construido, era la de soportar el caño maestro por el cual llegaba el agua del río Colastiné hasta la planta potabilizadora de O. S. N. para nuestra ciudad” -Obras Sanitarias de la Nación- y “además, cumplió la función de permitir el tránsito de vehículos y peatones”. [4] Tras el derrumbe por la potencia de la creciente, el 28 de septiembre de 1983, el Puente casi desapareció… Siete años después, fue reconstruido por un equipo dirigido por el Ingeniero Alejandro Vega, ya no como puente colgante porque es una estructura rígida. El viernes 6 de julio de 2001 a las 11, “gente de los alrededores” estaba observando las últimas operaciones para instalar la nueva antena del Puente Colgante. [5] Durante una entrevista con periodistas, el ingeniero Vega respondió a una de las tantas preguntas: [6] “Fue comprobado que se robaron varios hierros; pero la verdad que eran inutilizables. Los elementos que se sacaron una vez caído el puente se lo llevaron al puerto y lo colocaron en un depósito. Ahí se sustrajeron varias cosas y el encargado era de Santa Fe, de la provincia. Lo que se llevaron no deja de ser un robo. Esto fue juzgado y condenado. Lo único que se recuperó fue una de las torres, el resto casi no servía.” ……………………………………………………………………………………………………………………… 1990 – 90º aniversario de la Alianza Francesa de Santa Fe. Al celebrarse el nonagésimo aniversario de la fundación de la Alianza Francesa en la capital santafesina, desde el Centromultimedios “Biblioteca de la Legislatura de Santa Fe” se impulsó la lectura de obras de autores franceses y entre ellos: Autor seleccionado: Philippe Greffet Título: “El ciempiés de la pata de palo”, con interesantes onomatopeyas para nivel inicial; flora y fauna regional. El autor, residente durante muchos años en esta ciudad Capital, fue director de la Alianza Francesa de Santa Fe, actualmente reside en Francia y en 1990 editó su libro “Arrugas, canas y años verdes” –también de contenido descriptivo del paisaje del litoral-, en nuestra ciudad. La propuesta de lectura en el mes de agosto, permitió integrar una carpeta con documentos en adhesión a ese aniversario, entregada a la Comisión de Honor del 90º Aniversario. Participaron: Departamento Localidad Escuela 1. Castellanos Rafaela Nº 204 y Nº 6231. 2. Constitución Santa Teresa EEMPA Nº 1222 3. Garay Col. Cayastá E.M. Nº 428 4. General López Sancti Spíritu E.M. Nº 1196 5. General Obligado Villa Ana Nº 552 y 743 Pr. 6. Iriondo Cañada de Gómez EEMPA Nº 1024 7. La Capital Santa Fe Nº 231, 284 y 326 EM.; 7, 20 y 809 Primaria Alto Verde Nº 95 y 533 Pr. La Guardia 941 Pr. 8. Nueve de Julio Tostado Nº 1194 y 1202 EM. 9. San Cristóbal Villa Trinidad Nº 268 y 6131 EM. 10. San Javier Romang Nº 6180 EM. 11. San Jerónimo San Genaro Norte Nº 692, 889 y 6295 EM. 12. San Lorenzo San Lorenzo Nº 1128 EEMPA 13. Vera Calchaquí Nº 233, 457, 651 y 701 EM. En el mes de noviembre se recibieron las respuestas de: Dto. La Capital. Santa Fe Esc. Nº 7 “Presidente Beleno”. Alumnas: 1. Aizemberg, Nadia – 5º D. Gómez, Elisa – 5º D Paiduj, María D. – 5º D Piedrabuena, Gabriela – TT. Dto. Gral. López. Sancti Spíritu – EMMPA Nº 1196 Alumnos: 1. Martín Ricardo Escudero – 18 años. Daniel Fernando Tossi – 18 años. Dto. San Cristóbal. Villa Trinidad – Esc. Ens. Media Nº 268 “Martín Miguel de Güemes” Alumna: María Alejandra Epelbaum. Aplicaron técnicas de dibujo en lápiz-color; grafito, témpera y parquety, respectivamente. Las escuelas mencionadas, y los alumnos participantes recibieron como donación “La poética de Mario Vecchioli”, evocación y selección de poemas elaboradas por la escritora Nidia Orbea de Fontanini, editado para distribución sin cargo en escuelas de la Provincia. 1992: Philippe Greffet desde París… En el diario “El Litoral” de Santa Fe de la Vera Cruz -República Argentina-, el miércoles 22 de julio de 1992 publicaron cinco relatos breves de Philippe Greffet, con el título: Se acabó el penacho. El tren, con su penacho de humo blanco, el tren que resoplaba en el crepúsculo del verano, el tren que miraban las vacas con una mata de hierba en la boca, el tren formaba parte del paisaje familiar de nuestra infancia. En tren fue como llegué por primera vez a Santa Fe en 1949 y nunca me olvidé de la travesía del Salado, en el puente bamboleante, con el ruidoso séquito de niños que gritaban, “tire dié”. En tren, me iba los domingos a la Costanera para jugar al tenis. En tren, viajaba a Buenos Aires de noche. No había apuro y uno y uno llegaba descansado a retiro, en donde se desayunaba con un Toddy frío. En aquel entonces se daba tiempo al tiempo, uno solía vivir para vivir y el viaje en tren tenía sabor a rito casi religioso. * * * * * * * * * Desgraciadamente, ya han desaparecido aquellas locomotoras que asustaban a los niños y, solos, unos aficionados franceses han conseguido resucitar algunos ejemplares para organizar unos trenes de placer que, para “matar saudades!, circulan los domingos por los pocos kilómetros de vías que han reconstruido. Así los padres pueden enseñar a sus hijos lo que fue una de las grandes pasiones de su juventud y todos pueden disfrutar el placer desaparecido de recibir una ¡carbonilla en el ojo! * * * * * * * * * La ruta y el avión casi acabaron con el ferrocarril cierran las estaciones de poca importancia, condenan unas líneas y en la misma vía férrea el coche motor y el tren eléctrico han relegado en el museo a la locomotora de vapor que poblaba los sueños de nuestra niñez, como un animal fabuloso. * * * * * * * * * * Hoy en día, el hada electricidad lo ha cambiado todo. No hay más madera, no hay carbón y los rieles ya no acompañan el ritmo de la marcha del tiempo, pues no existen más los intervalos que permitían su dilatación. El TGV (tren de gran velocidad) ha alcanzado durante unos ensayos la velocidad fabulosa de 552 kilómetros por hora. Tecnológicamente hablando es prodigioso y el viaje desde París hasta Lyon, que dura dos horas, es providencia de los hombres de negocios. Dentro de pocos años España, Alemania, Países Bajos, Corea del Sur y el Texas, entre otras regiones, tendrán su TGV. En el país de los cowboys, los franceses han conseguido la posibilidad de instalarlo y de nuevo la lucha va a oponer la gente del ferrocarril, no a los terratenientes, sino a las compañías de aviación. La competencia será terrible entre el jet y el TGV, que demandará en 1998 apenas 1.30 hs. para ir de Dallas a Houston y 1.44 h. para unir Dallas y San Antonio. Hace unos años el tráfico aéreo ha eliminado el tren y las compañías están prontas para reanudar la lucha. Sin embargo, hay elementos nuevos, en particular el hecho de que, además de su velocidad, el TGV ofrece una solución ecológica al problema del transporte y al atasco cada vez más importante de las autopistas. Al fin y al cabo se ganarán horas y horas, y no puedo más que pensar en el sabio chino que decía a un comandante de navío, que se vanagloriaba de haber ganado unos días en la travesía: “¿Y qué hicieron durante aquel tiempo?” * * * * * * * * * Obvio es decir que el progreso no puede detenerse. La gente quiere viajar cada vez más rápido, más lejos y más cómoda. Y yo, como el poeta, pienso, cada vez más, que el único viaje que vale la pena emprender es el que hago, cada mañana, alrededor del jardín, para ver si las rosas han bebido el rocío que el alba ha depositado en el cáliz de sus corolas. Bien lo sé que es una actitud absurda, ya que es contraproducente y antieconómica en unos tiempos en que la única preocupación digna de interés es afanarse para conseguir más plata y más poder. Sin embargo, me parece que si fuera pudiente, no compraría Caddillac, Rolls Royce o jet privado, no gastaría en un día lo que mi amigo Juan gana en un año, al dar cursos de francés a sus alumnos, que creen todavía en los valores de la cultura. Si fuera rico, viviría como vivo actualmente, dando la vuelta a mi jardín, charlando, como Cándido, con mis árboles y con mis rosales. El TGV corre rápido y correrá más rápido aún. Mis rosas se quedarán puras y fieles a la cita anual del estío. Mientras tanto… Al dar vuelta la hoja del diario “El Litoral”, aquella noche del 22 de julio de 1993 en la cuarta página destacaban: “Otra vez en peligro el diálogo político” y aludían a “Intentos frustrados. Desde la vigencia del sistema democrático, en 1983, y a pesar de las ilusiones de alcanzar un diálogo político al estilo del de la Moncloa de España los intentos se fueron frustrando más allá de quien era el partido que convocara. Así sucedió con la mesa del consenso cuando gobernaba el radicalismo. Luego ocurrió lo mismo con el primer intento de la actual administración en rondas en las que intervinieron los gobernadores”… En la columna anterior, informaban que “el ministro de Economía Domingo Cavallo, descartó anoche una devaluación del peso y aseguró que el gobierno no efectuó ninguna concesión a la CGT, sino que ‘aceptó sugerencias’ que derivaron en el levantamiento del paro de 24 horas. Cavallo admitió que la Argentina es uno de los países más aros para vivir, y que los precios ‘todavía están altos’. Por eso llamó a los empresarios a bajar los costos posteriormente los precios”. /…/ “posteriormente en el mismo programa el ministro de Interior José Luis Manzano, declaró que Caballo “hace maravillas y se come todas las presiones para mantener la estabilidad”. Manzano dijo que las prioridades del gobierno son solucionar los problemas de los jubilados, la educación y la relación entre la Nación y las provincias. Señaló además que pese a los duros documentos de peronistas y radicales, el diálogo entre ambas fuerzas es “muy estrecho” a través del gobierno, los legisladores y los partidos”. Ecos a partir de 1992… El doctor Domingo Cavallo en su libro El peso de la verdad – Un impulso a la transparencia en la Argentina de los ’90 , destacó que “a partir de 1992 los progresos en la contabilidad de la ejecución presupuestaria permitieron elaborar informes mensuales y publicaciones trimestrales, con los gastos comprometidos y pagados, los recursos percibidos, el déficit según el criterio de lo devengado y de caja y la evolución de la deuda pública. Esto introdujo un nivel de transparencia tanto en la formulación como en la ejecución del presupuesto que no había existido antes en el país. / La administración nacional y todos los ciudadanos interesados tuvieron así la oportunidad e conocer la verdadera realidad del gasto público en la argentina”… Había aludido a las empresas públicas y “la deuda interempresarial -por ejemplo la de YPF estatal con Obras Sanitarias o de Ferrocarriles con ENTel, o la de distintos ministerios con cualquiera de las empresas- que no se registraba. Nadie pagaba la luz, ni los pasajes, ni el combustible. Cuando las empresas les vendían a otras áreas estatales, no les cobraban. Éstas consumían sin límite porque sabían que nunca se les cortaría el gas, ni el teléfono, ni el agua por falta de pago. Seguramente los funcionarios que administraron dispendiosamente esas compañías públicas -incluso muchos que además e ineficientes fueron socios en actos ilícitos, en contratos sobrevaluados, por ejemplo- pasan sus días tranquilos, sin acoso judicial alguno, que aquellos otros que nos decidimos a cortar con esas metodologías de saqueo del patrimonio público. / Lo mismo ocurría en el caso de los partidos políticos y sus franquicias telefónicas o sus pasajes aéreos”… [7] Cavallo también describió los enjuiciamientos que demostraron la existencia de una “organización” que “se dedicaba a querellar a la empresa estatal Ferrocarriles Argentinos a partir de accidentes ‘truchos’, recaudando decenas de millones de pesos a partir de los fallos a favor de presuntos ‘lesionados’ por dichos acontecimientos.” Después de analizar diversas situaciones, Domingo Cavallo afirmó que “Ferrocarriles Argentinos fue obligado a pagar en su conjunto casi 24 millones de dólares”. Explicó que “los ferrocarriles fueron durante varias décadas los símbolos más elocuentes de la ineficiencia estatal. Generaban pérdidas del orden de los 1.000 millones de dólares al año, y la falta de inversiones llevó a un deterioro tal de los servicios que, hacia 1991, los pasajeros transportados y las toneladas/kilómetro de cargas movidas por ferrocarriles eran menos de un tercio de lo que habían llegado a ser en los 50. En muchas oportunidades se habían producido iniciativas para cerrar los ferrocarriles. La última había sido presentado por un conjunto de bancos apenas asumió Menem, y la idea central consistía en utilizar el producido de la venta de la tierra ocupada por los ferrocarriles para pagar las indemnizaciones al personal En 1990 se había decidido llamar a licitación para concesionar las distintas líneas a empresas que prestarían el servicio de transporte de cargas, y estarían obligadas a hacer un cierto número de inversiones destinadas a mantener en buen estado un conjunto predeterminado de kilómetros de vías. /…/ Los concesionarios aceptaron hacerse cargo de menos del 20% del personal que tenía Ferrocarriles Argentinos, por lo cual entre 1991 y 1994 fue necesario producir una reestructuración que, tras los lógicos tironeos y resistencias, pudo realizarse con la cooperación de los sindicatos -en especial la Unión Ferroviaria- que comprendieron que sin esa transformación la empresa hubiera ido hacia su cierre definitivo. Hacia 1994 se había logrado transferir a inversores u operadores privados todos los servicios, excepto los del ferrocarril Belgrano que presta servicios al Noroeste argentino, y para el que no se encontró empresa privada interesada. Por consiguiente se formó una compañía que sigue al mando del Estado, y que recibe como aporte del Tesoro el monto de las inversiones necesarias para mantener en funcionamiento las vías. Las nuevas empresas ferroviarias, tanto de pasajeros como de cargas, lograron impresionantes aumentos de productividad. Entre 1992 y 1996 las toneladas/kilómetros transportadas se duplicaron y los pasajeros en el área metropolitana se multiplicaron por tres”… Por algo, casi “se acabó con el penacho”… …………………………………………………………………………………………………………… 1998: conferencia de Philippe Greffet El 4 de febrero de 1998, el secretario General de la Alianza Francesa de París Philippe Greffet, pronunció una conferencia refiriéndose a Molière, la medicina y las medicinas y en tal circunstancia, destacó que “la sátira de la medicina y la crítica de las medicinas son los elementos fundamentales de un tema recurrente en la obra de Moliere”. Rememoró “la presencia permanente de la medicina” en la obra de Molière y aludió a L’Amour Médecin, le Médecin Volant y a su última obra: Le Malade Imaginaire. Recordó que en tal libro, un personaje había proclamado sin ambages: “Los Ancianos son los Ancianos y nosotros somos gente de ahora. Los gestos no son puntos necesarios en nuestro siglo.” Septiembre de 2004 en la Alianza Francesa de Santa Fe. Desde el diario “El Litoral” de la capital santafesina que ha difundido diversos textos de Philippe Greffet, informaron que: “En el marco del homenaje tributado a la figura de Philippe Greffet, quien fuera el primer director de la Alianza Francesa, el 24 del corriente, a las 20, en dicha sede, Graciela Hornia expondrá sobre ‘Perfume de fervor francés. Historia de la Alianza’. Ilustrado con música e imágenes patrimoniales, ‘el trabajo analiza a la Alianza como una construcción cultural de la nostalgia, a partir del asentamiento de la colonia francesa en Santa Fe dentro del proceso modernizador que gesta el ferrocarril. Así, las costumbres de la colectividad, la dorada Escuela Francesa de calle Crespo, las míticas kermeses benéficas de la Unión Francesa, la tertulia del Club Francés, los huéspedes ilustres, todo un siglo de gestión pedagógica y cultural condensada en el petit chateau rose sobreviviente en bulevar y Las Heras’, manifiesta la expositora. La manipulación digital de imágenes corrió a cargo de José Vittori, y Jorge Peroni compaginó y digitalizó el sonido. Cabe mencionar que Greffet será declarado Huésped de Honor por la Municipalidad de Santa Fe.” Negritas aquí Lecturas y síntesis: Nidia Orbea Álvarez de Fontanini. [1] Birri, Fernando. Pionero y Peregrino. Buenos Aires, Editorial Contrapunto, Colección Contravientos, noviembre de 1987, p. 56. “Tire dié: génesis de la primera encuesta social filmada”. Expresó Quique Birri: “…decidimos hacer nuestro primer film. Vamos a fotodocumentales y entre ellos elegimos aquel revela una situa-ción y nos da la posibilidad de denunciar de la manera más completa y evidente un estado ‘subsocial’. Este tema es Tire dié, basado en los niños que, a gran peligro suyo, corren por los puentes de ferrocarril al pasar los trenes, rogando a los pasajeros que les tiren ‘dié’ (diez) centavos. /…/ Hicimos el film con dos cámaras prestadas y películas que nos regalaban por un lado, o que conseguíamos que la Universidad nos comprara, por otro. Usamos un grabador absolutamente no profesional. Recuerdo siempre que íbamos a ese bajo del ‘Tire dié’, a esa ranchada o salado que periódicamente se inundaba, llevando nuestras pobres cámaras y cargando las baterías para alimentar ese grabador en una especie de cajón. Por el peso de esas baterías, nos hundíamos hasta las rodillas en el barro. No tuvimos las necesidades mínimas de un equipo de filmación. Tuve que vencer en mí mismo una serie de problemas muy fuertes porque estaba acostumbrado a trabajar en una industria europea, donde había un standard técnico y profesional muy elevado. El tener que ponerme a trabajar en mi propio país en esas condiciones, me creaba un estado de tensión no indiferente porque sabía que ese no era el modo de hacer las cosas. Pero frente a la necesidad de decir lo que teníamos que decir, optamos por lo que muchos años después Julio García Espinosa llamaría ‘un cine imperfecto’. 7 El estreno de Tire dié en el Aula Magna de la Universidad Nacional del Litoral dio lugar a un proceso que nunca se había dado en la historia de la cultura y de la universidad argentinas. Al Aula Magna concurren públicos de las más diversas extracciones sociales. Junto al profesor universitario se sentaron los habitantes del Bajo de Santa Fe donde había sido filmada la película, gentes que nunca habían puesto los pies en la Universidad. Los chicos de Tire dié fueron peinaditos y con su camisita más limpia pero descalzos -porque no tenían zapatos-. Se rompió el esquema de los públicos reconstruidos -o exclusivamente burgueses o exclusivamente populares- para producir el fenómeno curioso de un público interclasista. Hubo que repetir la película tres veces. A la una de la mañana todavía se estaba dando.” Después, la llevaron “por las barriadas de Santa Fe”… Utilizaron “un cine ‘móvil’ que no era más que una camioneta con un proyector… no se cobraba nada, aunque algunas veces se pudo haber pedido una pequeña entrada para pagar los gastos de la institución cultural que organizaba la proyección” y Fernando Birri destaca: “Pensándolo bien, me atrevo a decir que la nuestra fue la primera experiencia de cine móvil en América Latina, inspirada, claro está, en una trayectoria anterior que se puede trazar hasta ‘La Barraca’ de García Lorca. Años después, al hacer mi primer viaje a Cuba, lo primero que pedí fue ver una unidad móvil. /…/ Son todas cosas que hemos hecho a ponchazos, mientras que este Primer Festival del Nuevo Cine Latinoamericano aquí en La Habana en 1979 es un festival que tiene una organización, una coordinación y una presentación realmente extraordinarias”… (p. 57-59) [2] Las escuelas mencionadas, y los alumnos participantes recibieron como donación “La poética de Mario Vecchioli”, evocación y selección de poemas elaboradas por la escritora Nidia Orbea de Fontanini, editado para distribución sin cargo en escuelas de la Provincia. [3] Diario El Litoral. Santa Fe de la Vera Cruz, martes 14 de septiembre de 1999. Persona & Sociedad, tercera Sección, primera página: “Puente Colgante – La materialización de un símbolo”. Comentario de la Arq. Adriana Collado y Arq. Luis Müller en el marco del “Programa Patrimonio Histórico” de la empresa Aguas Provinciales de Santa Fe. [4] En este párrafo, entre comillas, lo expresado por el ingeniero Luis Teodoro Zamaro desde la revista Constituyente, mediante su nota titulada La prueba estática del Puente Colgante “Marcial Candioti”. Incluyó una fotografía con esta información: “Foto de la revista ‘La Science et la Vie’ – París – Marzo 1927, publica ‘una vista tomada por avión del gran puente sobre la laguna Setúbal (Rep. Argentina)”… En la nota expresa que “en el año 1935, mes de mayo, la revista de divulgación científica ‘La science et la Vie’ publicó un artículo muy completo ‘Ponts Modernes – Materiaux modernes’ – escrito por M. Jean Labadié… En la figura 5 de la página 360 decía: ‘Puente suspendido Semi Rígido realizado por M. Leinekugel Le Coq en Santa Fe (Sud América). En esa misma figura consignaba, entre otras cosas, ‘que cables de suspensión radiantes de cada pilar empalman en los vértices de un polígono de Varignon formado por vigas articuladas…” (s.f. p. 8) [5] En una crónica publicada el viernes 6 de julio de 2001, en la tercera página del diario “El Litoral” de la capital santafesina, informaron: “Con las últimas horas de luz solar de la víspera, una grúa bajó el extremo superior de la pesada estructura de metal (de 80 toneladas) a la cubierta del barco Dolores de Urquiza. Sí, quedó la antena con su parte más angosta sobre cubierta y su parte más ancha montada sobre andamios, que sirvieron para permitir los trabajos de soldadura”. La operación se completó al ser trasladada en la grúa flotante y puesta en posición vertical, hasta su posición definitiva, “presentarla sobre las piezas articuladas ya fijas, y tensar los cables provisorios que la mantendrán erguida”. En ese momento, el ministro de Hacienda y Obras Públicas Doctor en Ciencias Económicas Juan Carlos Mercier, al ser consultado por los periodistas manifestó que “cuando se inició el proceso de gestión de crédito para esta obra, fue por una propuesta que hizo el Banco Mundial en mérito a la primera gestión de gobierno de Carlos Reutemann… Lo que permitió acceder al crédito fue la necesidad de contar con un acceso vial más para desconcentrar parte del tránsito en la zona este de la ciudad, específicamente en lo que hoy se conoce como Bario El Pozo, la infraestructura universitaria ay el acceso a Alto Verde.” Destacó que “lo invertido se amortiza al extenderse la vida útil del puente Oroño y mejorar el tránsito del acceso este de la ciudad.” [6] Ingeniero Alejandro Lorenzo Vega: hijo de Joaquín y de María del Carmen Borges, nació el 14 de julio de 1931 en la ciudad de Córdoba. Casado con una santafesina, Miriam “gran compañera en momentos de mucho trabajo y madre de sus dos hijas”. Alejandro Vega seleccionó a los obreros que trabajaron en la construcción del Túnel Subfluvial Santa Fe-Paraná (capitales de las provincias de Santa Fe y de Entre Ríos). Información difundida desde el Diario “El Litoral” de Santa Fe de la Vera Cruz, revista “Nosotros”, crónica de Ana Laura Fertonani. [7] Caballo, Domingo Felipe. El peso de la verdad – Un impulso a la transparencia en la Argentina de los ’90. Buenos Aires, Planeta-Espejo de la Argentina, junio de 1997, p. 76; 79, 82 y 200.